"Mejor que sexo y helado..."

Reseña de la película Fresas y chocolate


Directores: Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío

"Todo el mundo se pasa la vida pensado al sexo...", "Si un hombre pide helado de fresa en vez de helado de chocolate, es claro que es maricón ", así son unos de las pensamientos internos del personaje principal de esta película y el objetivo de esta película es de cuestionar este tipo de generalizaciones y la intolerancia de donde vienen. “Fresa y Chocolate” es una película que es muy complicada y, a la vez, sorprendentemente sencilla. Se trata de la política, del arte, de la literatura, de la música, de la sexualidad y de mucho más, pero dentro de todo eso, hay nada más que una simple amistad. De una manera, podemos ver esta amistad como la parte más importante en el desarrollo de la personalidad del protagonista; David (Vladimir Cruz). La película sigue este desarrollo de amistad y de personalidad en el contexto de Cuba al comienzo de los años ochenta.

Es después de ver a su amor de juventud, Vivian (Marilyn Solaya), casarse con otro hombre que David conoce a Diego (Jorge Perugorría). Diego, un hombre homosexual, es casi el opuesto de David y al principio, es a causa de sus diferencias ideológicas que David decide pasar más tiempo con él. La manera en que Diego habla de la revolución en combinación con los libros y cosas extrañas y extranjeras que tiene en su apartamento lleva a David a sospechar algo. Por otro lado, descubrimos que Diego comenzó su amistad con David para ganar una apuesta. Aunque el contexto de esta relación parece complicado, la idea de amistad que forma la base de esta película es, sin embargo, muy simple. A través de esta simple amistad, se muestra la diversidad de Cuba y da algunas ideas de como el país podría integrarse con el resto del mundo.

Sabiendo que es una película que se trata de una amistad entre dos hombres tan diferentes y con un título como “Fresa y Chocolate”, uno podría imaginar que la película sea una comedia parecido al estilo del escritor francés Francis Verber (Le Placard, La Cage aux Folles). En realidad, la sexualidad es sola un pequeño partido de una critica más comprensiva de la sociedad cubana que se hace a través de esta amistad que represente de una manera mucho más real que un comedia francesa. Sin embargo, la identidad cubana es presentada con mucho orgullo y no es sorprendente que la mayoría de las otras películas de los directores Alea y Tabío (“Guantanamera” por ejemplo) tiene lugar en Cuba. Alea era uno de los directores más importante de Cuba desde los años sesentas como parte de la nouvelle vague de películas experimentales (Birringer 1996: 63-64). Algunos críticos de cine ve "Fresa y Chocolate" como parte de un diálogo con la documentaria “Conducta impropia” de Néstor Almendro (Chanan 2002: 47). Esta discusión se trata de la homosexualidad y los campos de UMAP (Unidad Militar de Ayuda a la Producción) que fueron utilizado entre 1965 y 1969 para “rehabilitar” homosexuales y otras personas que tenían opiniones en contra de las ideas aprobadas del régimen (Santi 1998: 413). Sin embargo, el mensaje de una necesidad de tolerancia y de una coexistencia pacífica de diversidad es evidente (Santi 1998: 408).

Como ya dijimos antes, este mensaje viene de la relación entre David y Diego. Si pensamos en términos políticos, David esta representado como “el hombre nuevo” que era idealizado durante la revolución (Birringer 1996: 68) y por otro lado, Diego como Cuba como fuera antes de la revolución. Perugorría describe el personaje de Diego como un protector de la literatura y de la música que fuera ignorados y oprimidos por la revolución (Birringer 1996: 67-68). Además, Diego profesa una creencia religiosa que era también denunciada durante la revolución (Birringer 1996: 69), y no solo por los objetos en su apartamento pero también por su uso del francés podemos entender un enlace con el resto del mundo. Diego con este enlace muestra una versión de Cuba que puede integrarse con el resto del mundo.

A lo largo de toda la película, estos elementos de la religión, de la música y de la literatura cubana juegan un papel clave para mostrar la diversidad del país aunque sea ocultado por el gobierno en ese momento. Uno no puede negar el hecho de que Diego busca seducir a David, pero uno podría verlo como profesor más que seductor porque él sirve a enseñar a David, un "hombre nuevo" del régimen, de esta cultura que el no es permitido de saber. Podemos ver esto de una manera practica cerca del final de la película por el “Almuerzo de Lezama”. Este almuerzo es un símbolo de amistad de la parte de Diego (Merino 2004: 42), pero también su exceso es un signo de rebelión contra el régimen (Merino 2004: 47). Aunque Merino ve este almuerzo como esta descrito en la novela “El lobo, el bosque y el hombre nuevo”, como parte de la seducción de David, creo que es mucho más importante de verlo como parte de un desafío político. Según Wilkinson, es el hecho que Diego esta opuesto del régimen de una manera política más que sexual (como homosexual) que tiene problemas (Wilkinson 1999: 18).

Sin embargo, podemos entender una voluntad que la homosexualidad sea aceptada en Cuba y que esta amistad entre David y Diego sea replicada por todos los cubanos para que haya libertad y felicidad para todos y que el país no pierde aspectos de su cultura como era antes de la revolución. Esta película presente la idea de los beneficios de tener una amistad con alguien que tiene valores tan distintos de los nuestros y por eso creo que es un película magnífica. A través de esta amistad podemos ver una combinación entre un homosexual y un heterosexual, entre un hombre nuevo del régimen y un hombre que protege la cultura antigua del país que es oprimida por este régimen.

Podemos ver esta idea a través del título de la película. “Fresa y Chocolate” muestra el beneficios de la diversidad (creo que la idea de que fresa y chocolate son dos sabores que van juntos es evidente) y la idea que incluso la gente tiene valores diferentes. Todo el mundo puede disfrutar de comer helado y de ver esta película. Por eso les recomiendo ver “Fresa y Chocolate”. No solo porque es un punto de partida para discusión sobre muchos temas pero también porque muestra al espectador la riqueza de la cultura cubana.

★★★★☆
Bibliografía:

Birringer, Johannes. “Homosexuality and the Nation: An Interview with Jorge Perugorría.” TDR 40.1 (1996): 61-76

Chanan, Michael. “We Are Losing All Our Values: An Interview with Tomás Gutiérrez Alea.” Boundary 2 29.3 (2002): 47-53

Levinson, Brett. “La responsabilidad de Lezama.” Revista Chilena de Literatura 42 (1993): 101-105

Merino, Eloy. “Los Usos Del Almuerzo Lezamiano en ‘El Lobo, el Bosque y el Hombre Nuevo’, de Senel Paz.” Chasqui 33.1 (2004): 42-55

Santi, Enrico Mario. “ ‘Fresa y Chocolate’: The Rhetoric of Cuban Reconciliation.” MLN 113.2 (1998): 407-425

Wilkinson, Stephen. “Homosexuality and the Repression of Intellectuals in ‘Fresa y chocolate’ and ‘Mascaras’.” Bulletin of Latin American Research 18.1 (1999): 17-33